LEYENDA DE LA CAMPANA DE LA IGLESIA DE JACALTENANGO
Cuentan que hace mucho tiempo atrás, la campana de la iglesia de Jacaltenango se averió, por eso se organizaron un grupo de señores que trabajan en la parroquia, para llevar la campana a reparación a Comitán de Domínguez Chiapas. Viajaron varios días cargando la campana en un ta pesco de palos que ellos mismos construyeron, la dejaron en manos del orfebre y este en un par de días dejó como nueva, muy contentos regresaron los señores cargando nuevamente la campana, pero al pasar por el río Lagartero la fuerza del río, hizo resbalar a uno de los cargadores dejando caer la campana al agua y la misma fuerza del agua la sumergió en un poza muy profunda, a pesar de los esfuerzos que hicieron por rescatarla nunca pudieron.Hoy en día, cuentan las personas que deambulan por esos lugares, que escuchan claramente el repique de la campana.
LEYENDA DEL CERRO DE YUL KAJE Se ubica en la parte alta de Jacaltenango.
Cuentan los ancestros que este cerro es el jefe de todos los cerros en la región Huista por ser el dueño de los truenos y rayos, por tal creencia los ancianos le rendían ofrendas con candelas para que no cayeran en tentaciones, Los hermanos de Yul kaje,( Palewuitz, Tonhtx’alib’ y San Francisco) lo envidiaban, por ello cuentan que los espiritus de los cerros hermanos invitaron a Yul kaje a un paseo y ahí aprovecharon los hermanos para reclamarle y ofenderle y como Yulkaje tenia todos los poderes del trueno y rayos salió victorioso de la pelea.
HISTORIA DE LA CONSTRUCCIÓN DE LA IGLESIA DE JACALTENANGO
Cuentan que los primeros habitantes del pueblo de Jacaltenango, querían construir la primera una iglesia para tener un lugar donde orar, se pusieron de acuerdo y decidieron reunirse para buscar el lugar adecuado donde construirla, pero por muchos desacuerdos que había entre todas las personas intervinientes, acordaron que lanzarían una flecha desde lo alto y eligiendo como punto del disparo, el lugar llamado Wiho, así lo hicieron dispararon la flecha y bajaron al lugar plano para buscar donde había caído la flecha, buscaron y buscaron y no encontraron el proyectil para desgracia nadie vio la dirección que había tomado la flecha, se reunieron nuevamente y acordaron iniciar la construcción de la iglesia donde se encuentra ubicada actualmente estaban a media construcción cuando un vecino de Jacaltenango encontró la Flecha muy lejos de donde estaban construyendo la Iglesia y como ya no pudieron cambiar de opinión sobre la construcción de la iglesia, fundaron en ese lugar la Placita de la CRUZ.
LEYENDA DE CATARINO MATEO KAT MAT
Catarino Mateo fue un hombre trabajador, emigraba a las fincas del estado de Chiapas para poder mantener a su familia, en ese tiempo se había declarado en emergencia nacional por la epidemia del Cólera Mor bus, Catarino Mateo sin darse cuenta contrajo lo enfermedad como portador sano, al regresar a Jacaltenango, contagio a su familia y así empezó la peste en Jacaltenango, la gente enfurecida al ver la muerte de sus familiares sin poder hacer algo para evitar porque no había medicamento, arremetieron contra Catarino Mateo, con intenciones de quemar lo vivo en altas horas de la noche, Este salió huyendo despavorido de su casa y se lanzó desde un barrando muy profundo, los que lo vieron cuentan que parecía que volaba, cayendo hasta las orillas del río azul, refugiándose en el agujero de un árbol, muy de madrugada la multitud llegó al lugar donde Catarino Mateo cayo, y muy pronto lo encontraron y le gritaban que saliera porque por su culpa se estaba muriendo la gente. Catarino les respondía No me maten fui al otro lado a ganar dinero por mi necesidad. Pero nadie lo escucho le segaron la vida apoyándolo con palos puntiagudos.
HISTORIA DE LA ENFERMEDAD DEL GRANO
Hace muchos años atrás , surgió un epidemia de granos que causaban la muerte en el pueblo de Jacaltenango, Esta enfermedad se presentaba con un montón de granos en el cuerpo, luego estas se convertían en llagas, acompañada de fiebres muy altas que ocasionaba la muerte, atacaba a familias enteras de las cuales solo unas cuantas eran inmunes al contagio, para liberarse de esta epidemia tomaron decisiones muy drásticas ubicando a todos los enfermos fuera del pueblo en el lugar denominado Yich chulul y Yulsajnhab’, lugar donde se encuentra el Hospital Diocesano hoy día, si un enfermo moría lo enterraban en el lugar denominado Poh Tx’ilaj hoy en día Cementerio Municipal.